Si dejo el tabaco, ¿me recuperaría de los daños producidos por haber fumado?

dejar el tabaco

Si la pregunta es «¿Desaparecerán todos los efectos negativos sobre mi salud si dejo de fumar?«, probablemente la respuesta más rápida sea que no. Pero hay otras contestaciones más positivas a esto. Sí que debemos recalcar que el tabaco produce daños en casi todos los órganos del cuerpo y es estadísticamente la principal causa prevenible de muerte prematura en paises como Estados Unidos.

En algunas franjas de edad, el índice de mortalidad puede llegar a ser el doble en personas que fuman respecto a personas que nunca han fumado. El tabaquismo está relacionado con el 80-90% de los cánceres de pulmón, y también está relacionado con el cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, estómago, páncreas, cérvix, riñón, vejiga y algunos tipos de leucemias.

Pero el propósito de este artículo es hablar sobre los beneficios de dejar de fumar, que son realmente apreciables e incluso inmediatos:

  • El cuerpo empieza a recuperarse a partir de unos minutos de haber fumado el último cigarrillo: La frecuencia cardiaca y la tensión arterial descienden.
  • 12 horas después de abandonar el hábito: el nivel de monóxido de carbono empieza a descender a niveles normales.
  • De 2 a 3 meses después de abandonar el hábito: La circulación mejora y la función pulmonar aumenta.
  • De 1 a 9 meses después de abandonar el hábito: Disminuye la tos y la dificultad para respirar. Las estructuras o vellosidades que se encargan de eliminar el moco de los pulmones empiezan a recuperar su función normal, lo que aumenta la capacidad para controlar las mucosidades, limpiar los pulmones y reducir el riesgo de infecciones.
  • 1 año después de abandonar el hábito: El riesgo excesivo de cardiopatía coronaria se reduce a la mitad en comparación con una persona que continúa fumando. El riesgo de infarto disminuye drásticamente.
  • 5 años después de abandonar el hábito: El riesgo de varios cánceres se reduce a la mitad. El riesgo de cáncer de cuello de útero se reduce a nivel de riesgo de mujer no fumadora.
  • 10 años después de abandonar el hábito: Su riesgo de morir de cáncer de pulmón es aproximadamente la mitad al de una persona que aún fuma. Disminuye el riesgo de cáncer de laringe y de páncreas.
  • 15 años después de haber dejado de fumar: El riesgo de infarto se iguala prácticamente con el de un no fumador. Disminuye la incidencia de diabetes, mejora la circulación sanguínea y la función pulmonar.

La expectativa de vida para los fumadores es al menos 10 años menor que la de los no fumadores. Dejar de fumar antes de los 40 años reduce en alrededor del 90% el riesgo de morir de una enfermedad relacionada con el hábito de fumar.

Fuentes: American Cancer Society, NIH (National Institute of Health)

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