La pandemia debido a la COVID-19, entre otras muchas cosas, ha normalizado el uso frecuente de mascarilla

mascarillas y bruxismo

Más allá de lo incómoda que pueda resultar llevarla, se ha visto aumentada la incidencia de nuestros pacientes que aprietan los dientes (bruxismo).

¿Por qué se tiende a apretar la boca con el uso de mascarilla?

Hay tres factores por el uso de mascarilla que pueden desencadenar o potenciar el bruxismo:

  • El roce de la mascarilla hace que exista un estímulo sensitivo en la piel de la zona de la cara que, de forma involuntaria, facilita que apretemos los dientes y tensemos la musculatura de la boca.
  • El hablar y comunicarnos con la mascarilla puesta hace que nos cueste más vocalizar, o puede modificar la forma de hacerlo, también casi sin darnos cuenta. Se ve afectada la movilidad de la mandíbula y, por ende, altera la musculatura facial aumentando su tensión. Esta causa se da más en profesiones que necesitan hablar mientras tienen que llevar puesta la mascarilla durante muchas horas.
  • La sensación de fluidez respiratoria también se ve alterada, parece que cuesta más respirar al llevar mascarilla. Por esto, de una forma no consciente tendemos a adelantar la mandíbula para tomar aire por la boca y para intentar despegarnos la mascarilla de ésta y de la nariz. Esta antepulsión de la mandíbula (adelantarla) genera una tensión anómala de la musculatura de a boca, pudiendo desencadenar también bruxismo.
bruxismo y mascarillas

¿Cómo puedes sospechar que esto te está sucediendo?

Cuando apretamos la boca hay síntomas muy comunes, como son:

  • Dolor en la zona lateral de la cara, en la zona de por debajo y algo anterior de las orejas.
  • Dolor de cabeza y sensación de tensión.
  • Dolor o imposibilidad al abrir la boca ampliamente.
  • Molestias al comer y masticar.
  • A veces, sensación de inestabilidad.
  • Zumbidos en los oídos.

¿Cómo te ayudamos los fisioterapeutas?

  • Realizamos un trabajo global, para reequilibrar la musculatura facial general, y en concreto de la boca.
  • Eliminamos la tensión de estos músculos tan importantes, y así hacemos que todas las funciones de la mandíbula y su articulación, la ATM, se restablezcan.
  • Valoramos y tratamos, en caso de ser necesario, el raquis cervical y la esfera craneal, así como cualquier alteración de movilidad estructural de nuestro paciente.
  • Por último, y no menos importante, diseñamos y explicamos a cada paciente de forma personalizada una rutina de ejercicios para casa, y de esta forma mantener la mejoría tras la sesión y evitar posibles recidivas.

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