Al leer electroterapia seguramente estás pensando en electricidad y si es así, estás en lo correcto. Esto se debe a que la electricidad tiene el poder de curar, siempre y cuando sea empleada por un especialista y con las herramientas idóneas. Hoy en día la electroterapia se utiliza en diversos procesos de fisioterapia y rehabilitación, ya que puede atender diversas afecciones, brindando resultados positivos.
Habitualmente la electroterapia se emplea dentro de la misma fisioterapia cuando existen procesos dolorosos e inflamatorios en el sistema musculoesquelético y en los nervios periféricos. Además, es capaz de atacar lesiones musculares en general y atrofias.
¿De qué trata la electroterapia en los tratamientos fisioterapéuticos?
La electroterapia consiste en la aplicación de energía electromagnética al organismo, la cual se aplica de diversas formas. El objetivo de esta técnica de la fisioterapia recae en producir sobre dicho organismo reacciones biológicas y fisiológicas.
La respuesta del cuerpo es favorable, ya que aprovecha la emisión para mejorar distintos tejidos cuando se encuentran en malas condiciones o con algún tipo de alteración metabólica de las células. Si deseas realizarte un tratamiento con electroterapia debes saber que existen diferentes tipos de aplicaciones, las cuales no solo se diferencian por su implementación sino por la patología que atacan.
Diferentes tipos de aplicación de la electroterapia para tratamientos enfocados en la atención de diversas patologías
Cada uno de los aparatos que se emplean dentro de la electroterapia tienen la capacidad de adecuarse a las necesidades de los pacientes. Los efectos que se consiguen gracias a la electricidad son el efecto magnético, electroquímico y la producción de calor.
De forma regular el fisioterapeuta emplea dicha electroterapia con la intención de eliminar el dolor o reducirlo, es decir, en forma de analgésico o sedante. Ahora bien, estas son algunas de las funciones que poseen los aparatos de electroterapia:
1. TENS
El TENS también conocido como Transcutaneos electrical nerve simulation es directamente la electroestimulación transcutánea de los nervios. Su función primordial es disminuir el dolor en un lugar específico, aunque aún se debate su efecto, pues muchos aseguran que consigue un bloqueo de las fibras nerviosas a nivel medular. Entre tanto otros opinan que genera endorfinas.
Estos programas de estimulación tienen la tarea de recuperar la capacidad contráctil del músculo que ha disminuido su fuerza tras un período de inactividad o lesión.
2. Electroestimulación
La electroestimulación muscular también conocida por sus siglas EMS posee dos funciones cruciales dentro de una rehabilitación, el programa TENS que ya hemos mencionado y los programas capaces de evitar la atrofia muscular. Los electrodos colocados en la piel transmiten corriente eléctrica en la zona afectada causando mejoría.
3. Microondas
En el caso de las microondas tiene como objetivo proporcionar calor en los tejidos profundos y cuenta con la capacidad de regular su potencia para adecuarla a la zona. Aunque es efectivo no es posible efectuarlo en personas con prótesis o partes metálicas, sin olvidar a las mujeres embarazadas y las personas con marcapasos.
4. Corriente galvánica o Iontoforesis
Es considerada como una de las técnicas más desconocidas, se caracteriza por la introducción de una sustancia en la piel utilizando corriente galvánica o continua. El medicamento a consumir debe coincidir en polaridad con el electrodo y se emplea en tejidos blandos como tendones o músculos.
5. Ultrasonidos
Aunque lo mencionamos de último, el ultrasonido podría ser considerado como la estrella de la electroestimulación. Tiene un efecto antiinflamatorio en los tejidos blancos con poco grosor y que se encuentran cercanos al hueso, tales como tendones, bursitis, capsulitis y fascinas de músculos planos.

