¿Son realmente seguras las pistolas de masaje?

pistolas de masaje y seguridad

Las pistolas de masaje se han puesto de moda en los últimos años, esto se puede deber, entre otras cosas, a que se han visto a numerosos deportistas que las usan en condiciones de sobrecarga muscular, incluso previo a competiciones en las que buscan, en escasos instantes, un alivio de la congestión muscular, ya que no todos los deportistas tienen la disponibilidad de tener un equipo médico o de rehabilitación disponible en la mayoría de momentos.

Sobre la seguridad en los dispositivos: las pistolas de masaje tienen la posibilidad de cambio de cabezales con distintas formas para ejercer distintos grados de presión y/o adecuarse a la zona en la que deseamos tratar, ya que no es lo mismo trabajar sobre grupos musculares de gran tamaño como el cuádriceps, que trabajar en zonas de gemelo, sóleo u otras similares. Debemos elegir un cabezal adecuado a la zona a trabajar e intentar, en la medida de lo posible, evitar zonas de prominencia ósea.

Consejos de seguridad para evitar daños o efectos adversos:

  • Evitar zonas de prominencia ósea.
  • No aplicar sobre zonas con lesiones muy agudas; pueden agravar la lesión en algunos casos.
  • Elegir cabezal adecuado según la zona a trabajar.
  • Empezar con una intensidad suave e ir modulando según la percepción del dolor.
  • En pacientes con alguna enfermedad en la que se pueda ver comprometida la sensibilidad de los tejidos, evitar intensidades altas; por ejemplo, pacientes diabéticos o con algún componente de inmunosupresión.
  • No recomendado en procesos oncológicos.
  • Evitar en zonas de cartílagos de crecimiento en niños.
  • No aplicar en zonas donde pueda haber hematoma o colección de sangre; podemos empeorar el cuadro.
  • Evitar en zonas en las que coexista un proceso infeccioso.

Las pistolas de masaje pueden ser un gran aliado en situaciones en las que no tenemos acceso a un fisioterapeuta, pero es importante conocer las limitaciones de este tipo de aparatos. Su función fuera de la ligera descarga de tejidos sometidos a elevada tensión está limitada, de igual manera es importante usarlos con lógica, ya que una intensidad excesiva puede provocar el efecto contrario y dañar fibras musculares, comprometiendo la recuperación muscular.

En resumen, no deja de ser un accesorio que puede sacarnos alguna vez de algún apuro pero nunca va a suplir un tratamiento médico o de fisioterapia. En caso de dudas sobre el cuadro de dolencia muscular, evitar usar medidas terapéuticas que no hayan sido valoradas y diagnosticadas previamente por un experto del ámbito médico.

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