Esta es una de las preguntas por las que muchos pacientes tienen inquietud. En la mayoría de los casos, suele ser un hallazgo incidental, es decir, encontramos esta diferencia en la exploración física o mediante alguna prueba radiológica que se ha realizado por otro motivo. Esta diferencia en el posicionamiento de nuestro esqueleto suele generar bastante ansiedad en las personas, por lo que queremos dedicar unas líneas a hablar sobre lo que es la asimetría en el posicionamiento de nuestro sistema musculoesquelético.
Pues bien, en la mayoría de las personas con asimetría, como bien decíamos antes, esto suele ser un hallazgo incidental en la exploración. Tan asintomático es en la mayoría de los casos que no nos damos cuenta hasta que un profesional nos lo comenta. Sí es verdad que, a partir de determinado ángulo de desviación, sí puede requerir una monitorización más precisa para vigilar desviaciones que pudieran provocar alguna alteración en la biomecánica que puede converger en molestias musculoesqueléticas.
¿Qué dicen las últimas teorías?
De entrada, sabemos que la disposición de nuestra neuroanatomía es claramente asimétrica. Existe predominancia de nuestro cerebro según la tarea que queramos ejecutar, suele haber una predominancia izquierda en la mayoría de las personas. El hemisferio izquierdo, por ejemplo, tiene el control del habla mediante el área de Broca. Esta parte del cerebro tiene mayor control sobre el pensamiento lógico, las matemáticas y es el encargado del control motor del hemicuerpo derecho. Entonces, según la predominancia, podemos tener distintas manifestaciones en nuestra expresión mental y física, con esto podemos explicar en parte la falta de simetría total en nuestro cuerpo.
Otro motivo causante de la asimetría en nuestro cuerpo es la mayor masa correspondiente a órganos que tenemos en nuestro hemicuerpo derecho. Por ejemplo, el hígado está localizado en nuestra parte derecha, haciendo que esta parte del cuerpo pueda pesar más. También tenemos un diafragma de mayor tamaño en el lado derecho, que se puede compensar en ligera medida con nuestro corazón, que se encuentra en la parte izquierda.
Todas estas diferencias que tenemos, tanto a nivel de neuroanatomía como en el posicionamiento de los órganos, parecen estar dando respuesta a nuestra falta de simetría en nuestro cuerpo.
Por lo tanto, tu falta de igualdad en ambas partes del cuerpo puede y debe entrar en la normalidad en la mayor parte de la población. Aunque existen casos en los que haya grandes diferencias que deban ser correctamente evaluadas y tratadas llegados al caso.

