Recientemente la OMS (Organización mundial de la salud) ha publicado datos sobre la prevalencia de las enfermedades mentales, y lejos de lo que se puede pensar a priori sabemos que existe una elevada prevalencia a este nivel siendo uno de los primeros problemas de salud mundial.
Uno de los datos que más nos alarman es el elevado número de menores que empiezan con síntomas depresivos, y el elevado numero de suicidios que se producen en el primero mundo a consecuencia de trastornos mentales.
Los siguientes datos son bastante alarmantes:
- La mitad de las enfermedades mentales en adolescentes en el mundo surgen antes de los 14 años.
- La Depresión ocupar el tercer lugar en las enfermedades más comunes en la población mundial.
- El suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de entre 14 y 29 años.
- 800,000 personas mueren al año por esta causa.
Por esto nos gustaría daros a conocer cómo percibir cuando una persona puede estar padeciendo un estado de depresión:
- Pérdida de interés o de placer por actividades que normalmente son placenteras, a este se lo conoce también como “Anergia”.
- Poca energía o que se cansa fácilmente.
- En los niños se puede manifestar episodios de irritabilidad frecuente.
Hay una serie de signos que también nos deben de llamar la atención:
- Concentración y atención reducida
- Disminución de la confianza y autoestima en sí misma
- Ideas de culpa y de falta de valor
- Visión pesimista y sombría del futuro
- Ideas o actos de autolesión o suicidio
- Alteraciones del sueño
- Disminución del apetito.
Debemos de fijarnos si la persona tiene dificultades para llevar a cabo su trabajo usual, actividades escolares, domésticas o sociales.
¿Cómo podemos ayudar a alguien del que sospechemos que puede estar entrando en este conflicto?
- Es importante no dejar de realizar las actividades que le solían producir placer o que antes les parecían interesantes, independientemente de si en el momento actual tengan interés o no en ellas.
- Está demostrado el beneficio de una actividad física periódica.
- Intentar mantener un ciclo de sueño regular tratando de acostarse todos los días a la misma hora y evitando dormir en exceso.
- Mantener una vida social en el que se vea involucrado en actividades sociales hasta donde sea posible.
- Ayudarle a darse cuenta de cuáles son los pensamientos que lo llevan a la idea de autolesión o suicidio y solicitar ayuda lo antes posible.
Hay que ofrecer a las personas la oportunidad de hablar, siempre en un espacio privado en la medida de lo posible.
Recuerda que aproximadamente 4 de cada 5 personas que sufren una enfermedad mental, ya sea por trastornos mentales, neurológicos o por uso de sustancias no están recibiendo la atención adecuada. Existe una idea errónea sobre que la ayuda a las personas que están sufriendo un trastorno mental solamente pueden ofrecerse por medio de expertos sanitarios, tú puedes ser un pilar fundamental para estas personas.
